Planeta Verde

Wednesday, November 30, 2016

Culmina la temporada de huracanes 2016 con 15 sistemas tropicales en el Atlántico

La temporada de huracanes ha sido catalogada por los científicos de la Agencia Nacional de Océanos y Atmósfera, NOAA por sus siglas en inglés, como una sobre lo normal. En el Atlántico esto no sucedía desde la temporada del 2012.


Sistemas tropicales formados en el Atlántico durante la temporada de huracanes 2016. Foto: Centro Nacional de Huracanes.


Fueron 15 los sistemas tropicales que se desarrollaron en la cuenca del Atlántico. De éstos 8 fueron tormenta tropical y 7 huracanes (Alex, Earl, Gaston, Hermine, Matthew, Nicole, y Otto), de los cuales 3 alcanzaron la categoría 3 o mayor, por lo que se consideran huracanes intensos (Gaston, Matthew y Nicole).

Aunque Puerto Rico no tuvo una amenaza directa de ningún sistema, algunas de las islas del Caribe al igual que algunos estados de Estados Unidos experimentaron directamente la fuerza de estos sistema tropicales. Por ejemplo, en Estados Unidos 5 sistemas lograron impactar directamente. La tormenta tropical Bonnie y el poderoso huracán Matthew afectaron las costas de Carolina del Sur, mientras que las tormentas tropicales Colin y Julia al igual que el huracán Hermine impactaron Florida, siendo este último el primer huracán en impactar este estado desde Wilma en el 2005.


Por otra parte, la tormenta tropical Danielle impactó México, el huracán Earl afectó Belice, mientras que el ojo de Matthew hizo entrada en Haití, Cuba y las Bahamas y el huracán Otto en Nicaragua.

Imagen de satélite tomada por GOES East tomada a 220 millas al sureste de Kingston, Jamaica el 3 de octubre de 2016. Foto: NOAA

El poderoso huracán Matthew fue el más intenso y de mayor duración de esta temporada ya que alcanzó las 160 mph y se mantuvo como huracán intenso desde septiembre 30 a octubre 7, es decir, por ocho días.


Este sistema no tan solo se convirtió en el primer huracán intenso en el Caribe desde Poloma en el 2008, sino que además se conviritó en el primer huracán en alcanzar categoría 5 en la cuenca del Atlántico desde Félix en el 2007.

Resumen de la temporada de huracanes 2016 en el Atlántico. Foto: NOAA

Matthew entró directamente a Haití, Cuba y las Bahamas como un huracán categoría 4 causando pérdidas de vidas y grandes daños en esas islas. En octubre 8, su ojo impactó Estados Unidos cercano a McClellanville, Carolina del Sur.


Algunos de los efectos de Matthew fueron marejada ciclónica y erosión costera desde Florida hasta Carolina del Norte y más de 10 pulgadas de lluvia lo que provocó inundaciones en los estados de Carolina del Norte y Sur.
“La intensidad del huracán Matthew, así como el incremento en el número de impactos directos de estos sistemas en Estados Unidos durante esta temporada, está enlazada con las áreas grandes de pocos vientos cortantes que es producto de una alta presión en las capas medias y altas de la atmósfera en el Mar Caribe y en el oeste del Océano Atlántico” comentó Gerry Bell, Ph.D., pronosticador de huracanes del Centro de Predicción Climática de NOAA. “Estas condiciones, en combinación con las aguas cálidas del Caribe, ayudaron a la rápida intensificación de Matthew”, añadió.



Temporada de huracanes en el Pacífico este y central

En la cuenca del Pacífico este, se formaron 21 sistemas, incluyendo 11 huracanes de los cuales 5 se convirtieron en huracanes intensos. Los meses más activos fueron de julio a septiembre.

Resumen de la temporada de huracanes 2016 en el Océano Pacífico este y central. Foto: NOAA

Por otra parte en la cuenca del Océano Pacífico central se formaron 7 sistemas tropicales de las cuales 3 fueron huracanes y 2 de ellos intensos. La tormenta tropical Darby impactó directamente la “Isla Grande de Hawaii”, siendo la primera vez en la historia en que dos tormentas en tres años afecta la isla (Darby en 2016 3 Iselle en 2014).

Comunicado de prensa original de NOAA

Tuesday, November 29, 2016

Liberarán por primera vez en el Bosque estatal de Maricao a 31 cotorras puertorriqueñas

En lo que representa un nuevo paso de avance en el esfuerzo por aumentar la población de la cotorra puertorriqueña para sacarla de la lista de especies en peligro de extinción, mañana miércoles, 30 de noviembre, jefes de agencias estatales y federales, junto a biólogos, liberarán por primera vez en el Bosque estatal de Maricao a 31 de estas aves para que se reproduzcan y establezcan su nuevo hogar en estado silvestre.

Así lo anunciaron el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Nelson J. Santiago Marrero; la directora del Servicio federal de Pesca y Vida Silvestre para la Región Sureste, Cindy Dohner; y el director regional de Recursos Biológicos y Físicos del Servicio Forestal federal (USFS), Robert Trujillo.

El Bosque estatal de Marocao se convertirá en el tercer lugar donde la cotorra puertorriqueña habita y vuela libremente. (Foto suministrada: DRNA)


Con esta liberación, el Bosque estatal de Maricao se convierte en el tercer lugar donde la cotorra puertorriqueña habita y vuela libremente como lo hacen en El Bosque Nacional El Yunque, en Luquillo; y el Bosque Estatal de Río Abajo, entre Utuado y Arecibo.

La liberación en Maricao se efectuará a un año de que las cotorras fueran trasladadas a una jaula de vuelo ubicada en esa área natural protegida del DRNA, en donde además se encuentra el vivero de peces. Durante ese periodo de tiempo, las cotorras fueron entrenadas para vivir en la vida silvestre. Esto conllevó, alimentarlas con frutas naturales de las que encontrarán en el bosque, enseñarlas a reconocer a los depredadores naturales y a maximizar su condición física en la jaula de vuelo.
Foto suministrada: DRNA
Las cotorras que serán liberadas cargan transmisores que fueron instalados previamente con el propósito de que se acostumbren a llevarlas en sus cuellos y a su peso. El transmisor ayudará a los biólogos a localizarlas, saber cuánta distancia vuelan, y permitirá obtener datos sobre dispersión, supervivencia y adaptación al hábitat.

Para aumentar las posibilidades de supervivencia de la cotorra puertorriqueña, los biólogos colocaron nidos artificiales en todo el bosque y monitorearán los nidos naturales en los árboles. También tomarán medidas de control con los depredadores y especies que compiten con nuestra iguaca, como le llamaban los taínos. Simultáneamente, monitorearán el tamaño de la población silvestre, su reproducción y continuarán entrenando a otras que se encuentran en cautiverio para una futura liberación.
Foto suministrada: DRNA
La jaula de liberación será abierta a las 6:15 de la mañana por Santiago Marrero, Dohner y Trujillo, quienes presenciarán el momento de la salida de las cotorras junto a unas 25 personas adicionales que estarán escondidas en una carpa camuflada para evitar asustar a las aves.

“Tenemos muy altas expectativas con esta primera liberación de cotorras en el Bosque estatal de Maricao, donde sabemos que hay las condiciones propicias para que habiten y se reproduzcan exitosamente. Maricao reúne tres condiciones que lo hacen único entre los bosques de Puerto Rico: el clima, el suelo y es hábitat de especies endémicas y en peligro de extinción entre las que se encuentran la boa, diferentes especies de coquíes y aves como el guabairo y ahora la cotorra puertorriqueña. La alianza que hemos creado entre el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, el Servicio federal de Pesca y Vida Silvestre y el Servicio Forestal Federal redundará en beneficio de nuestra ave, que sabemos algún volverá a surcar nuestro cielo, así como de la biodiversidad en nuestra isla”, expresó Santiago Marrero.

Por su parte, Dohner manifestó “la reintroducción de la cotorra puertorriqueña en el Bosque de Maricao es el comienzo de un nuevo capítulo en la historia del Programa de Recuperación de la Cotorra Puertorriqueña. La cotorra puertorriqueña es una especie endémica de Puerto Rico, y es la única cotorra nativa de los Estados Unidos. Este momento se vuelve más significativo cuando nos damos cuenta de que tomó más de 40 años llegar hasta donde nos encontramos, y que a este esfuerzo de conservación y protección se han unido generaciones de científicos y profesionales”.
Foto suministrada: DRNA
Mientras, Trujillo señaló “el Bosque Estatal de Maricao está rodeado de terrenos privados con plantaciones de café abandonadas que se han convertido en bosques secundarios. Muchos de los propietarios de estos terrenos tienen acuerdos de conservación con el Programa de Bosques Auxiliares del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y el Programa para la Custodia de Bosques Privados que el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical del Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos maneja junto a nuestra agencia. Se espera que estas tierras privadas proporcionen una conexión no solo paisajista sino de desplazamiento de nuestra cotorra a través de otras áreas boscosas importantes, como el Bosque Estatal de Susúa, el Bosque Estatal de Guilarte, las regiones boscosas de la Cordillera Central y la región Kárstica”.

Durante los tiempos precolombinos, la cotorra puertorriqueña abundaba, sin embargo, a través de los años, la deforestación, la depredación, las enfermedades y la caza furtiva llevaron casi al borde de la extinción.

Para la década de los ‘70, los polluelos y los huevos fueron capturados de la naturaleza con el fin de comenzar un esfuerzo de colaboración entre las agencias estatales y federales para lograr la recuperación de la población de la cotorra puertorriqueña. Hoy día, la población se estima en más de 500 aves en cautiverio y libres que se distribuyen entre el Bosque Nacional El Yunque, el Bosque Estatal Río Abajo y el Bosque estatal de Maricao.

Al finalizar el anuncio, los jefes de agencias firmaron un acuerdo de colaboración para la protección de esta especie en peligro de extinción.

Foto suministrada: DRNA
Los funcionarios exhortaron a los visitantes y residentes de los municipios adyacentes al bosque a estar atentos a cualquier avistamiento y notificarlo al 787-888-1810 extensión 5535. Recomendaron guardar distancia y no intentar capturarla, ya que de hacerlo, la persona infringiría las leyes estatales y federales que protegen esta especie. Al momento de notificar el avistamiento, la persona deberá proveer información sobre la ciudad y lugar donde se observó la cotorra, cuántas fueron observadas y si lleva una antena o un cilindro en el cuello.